viernes, 22 de mayo de 2009

Demencia fronto-temporal

Este tipo de demencia es menos frecuente que la enfermedad de Alzheimer, pero es importante conocerla dado que su manejo y diagnóstico es difícil.

Sus síntomas más frecuentes son los cambios de personalidad, de carácter, con presencia de una conducta social desordenada. Las funciones instrumentales, de percepción, habilidades espaciales, praxis y memoria pueden estar intactas o relativamente bien preservadas, lo que hace que su diagnóstico sea más difícil y pueda confundirse como formas de psicosis.

Las características diagnósticas centrales de este tipo de demencia son:

Comienzo insidioso y progresión gradual.
Declive temprano en la conducta interpersonal social y de la regulación de la conducta personal.
Pérdida precoz de la introspección.
Otras de las características presentes en esta demencia y que apoyan al diagnóstico son:

Trastornos del comportamiento: deterioro en la buena presencia e higiene personal, rigidez e inflexibilidad mental con incapacidad para aceptar puntos de vista diferentes a los suyos, cambios en la dieta, aumento en la ingesta, distraimiento frecuente, etc.

Trastornos en el lenguaje: falta de espontaneidad en el lenguaje, con uso frecuente de lenguaje estereotipado, o con muchas repeticiones, incluso en ocasiones presenta mutismo absoluto.

Rasgos físicos: suelen presentar en la exploración física reflejos primitivos, de liberación frontal, como hociqueo, olfateo, succión. También puede existir acinesia, rigidez, temblor, incontinencia urinaria temprana, etc.

Exámenes complementarios: en este tipo de demencia son frecuentes los fallos en los test que valoran las funciones del lóbulo frontal cerebral, frente a otros fallos. También en las pruebas de neuroimagen es frecuente encontrar lesiones y atrofia en el lóbulo frontal, o regiones anteriores del lóbulo temporal.

En resumen, este tipo de demencia se suele reconocer por presentar el paciente una conducta social inapropiada, con conductas de desinhibición, impulsividad, afasia y falta de interés por nada, mientras que existe una conservación relativa de la memoria, capacidad constructiva y cálculo.

También podemos encontrar en este tipo de pacientes síntomas afectivos como depresión, ansiedad, somatizaciones, etc.

1 comentario:

  1. ¡Esto es genial! Siga con el buen laburo médico, explicando toda esta fruta que no se entiende un pomo. ¡Aguanten los cirujas cirujanos!

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